Si tuvieras que vestir siempre igual, ¿qué elegirías?
Si tuviera que vestir siempre igual… elegiría sentirme yo.
Ropa cómoda, ligera, que me deje moverme y respirar. Tejidos que acaricien la piel, que no aprieten ni disfracen. Prendas con las que abrazar el día sin tener que demostrar nada.
Probablemente un vestido sencillo, fluido, que baile conmigo al caminar.
O tal vez pantalones suaves y una blusa amplia… tonos tierra, blanco, azul… colores que me conecten con el mundo natural.
Descalza cuando pueda. Sandalias o zapatillas cuando no.
Y siempre, siempre, algún detalle que lleve alma: un colgante, un pañuelo, una pulsera heredada, algo que cuente mi historia.
Si tuviera que vestir siempre igual, elegiría vestirme de autenticidad, de presencia.
Vestirme de mí.


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