¿Cómo te describirías?
A veces intensa.
Otras veces, ternura con piernas.
Cambio mucho… aunque por dentro creo que soy la misma desde siempre.
Soy de las que lo sienten todo —y lo sienten fuerte—.
Me hago muchas preguntas, me hablo en voz alta, pierdo las llaves.
Soy esa que escucha con el corazón y luego se queda dándole vueltas a lo que no dijo.
La que necesita silencio para volver a sí misma.
La que intenta entender, incluso lo que duele.
Me describiría como alguien que ha atravesado muchas sombras pero sigue buscando belleza.
Una mujer con cicatrices que ya no oculta, con ganas de seguir creciendo aunque a veces le tiemblen las piernas.
Un poco caos, bastante corazón.
Una mezcla de intuición y torpeza.
No siempre entiendo lo que siento, pero lo siento todo.
Y si alguna vez me ves callada… no te fíes. Estoy escribiendo por dentro.
Ah, y no, no me gusta la pizza con piña.
Ni el ruido innecesario.
Ni que me digan lo que ya sé.
Pero me gusta reírme hasta que me duela la tripa, sorprender con cartas, y quedarme despierta hablando con Dios.
Y aunque no siempre me entienda, me estoy aprendiendo.
Y eso… eso ya es un milagro.

Deja un comentario