Hoy no todo está resuelto.
Pero sí hay belleza.
Y paz.
Y este casi silencio donde vuelvo a escucharme.
Hoy no todo está claro.
Pero el cielo me regala esta luz suave, y los pájaros cantan, aunque yo no lo haya pedido.
Y eso me basta, para seguir un día más.
Aquí estoy.
En medio de lo que es.
Con gratitud por lo que ya no me pasa desapercibido.
Con ternura por lo que aún no se ha ido.
Y con confianza —aunque a ratos tiemble—de que lo nuevo ya me está esperando cuando esté lista.
Gracias, casa.
Gracias, verde.
Gracias, silencio.
Hoy me quedo.
Pero despierta.


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