¿Tu vida es como la imaginabas hace un año?
Si me preguntas si mi vida es como la imaginaba hace un año, la respuesta rápida sería no.
Pero la verdadera respuesta es más incómoda… y más honesta.
No es la vida que pensé.
No es la que soñé en los detalles.
No es la que habría elegido desde la comodidad.
Y, aun así, es una vida real.
Hace un año imaginaba más certezas.
Más control.
Más calma “bien colocada”.
Hoy hay cosas que no controlo, preguntas que no sé responder y días que se sostienen más por presencia que por planes. He aprendido que la vida no siempre se parece a lo que una imagina, pero a veces se parece mucho más a lo que una necesita aprender.
He descubierto una fortaleza que no sabía que tenía.
Una paciencia nueva.
Y una forma distinta de amar, más consciente, más cruda y más verdadera.
También he aprendido a soltar expectativas. A no pelearme con lo que es. A dejar de exigirme que todo tenga sentido rápido. Algunas cosas lo tendrán más adelante. O no. Y está bien.
No estoy donde pensaba.
Pero estoy más cerca de mí.
Y eso, ahora lo sé, también es llegar.


Deja un comentario