¿Cómo podrías poner algo más de orden en tu vida?
Poner orden en mi vida ya no significa hacerlo todo mejor.
Ni antes.
Ni más rápido.
Durante mucho tiempo confundí orden con control.
Con tenerlo todo claro, decidido, resuelto.
Y eso, al menos para mí, acababa siendo otra forma de tensión.
Ahora el orden empieza en sitios más pequeños.
En no llenarme la agenda por miedo al vacío.
En decir “esto ahora no” sin explicarme demasiado.
En escuchar antes de responder.
En acostarme cuando el cuerpo lo pide, no cuando la cabeza termina.
Orden también es aceptar que hay etapas revueltas.
Que no todo se recoloca a la vez.
Que algunas cosas necesitan tiempo, no empujones.
Estoy aprendiendo a ordenar sin violencia.
A colocar desde el cuidado.
A dejar espacio para lo que todavía no sé.
Y quizá eso sea, ahora, suficiente orden.


Deja un comentario