Cuando el amor no hace ruido

By

¿Puedes dar un ejemplo positivo de cuando te has sentido amado/a?

Me he sentido amada en momentos muy pequeños.

No siempre evidentes. No siempre perfectos.

No como nos han contado que debía sentirse el amor.

Me he sentido amada cuando alguien se ha quedado, incluso sin saber qué decir.

Cuando no ha intentado arreglarme, ni animarme, ni empujarme hacia ningún sitio.

Cuando no ha tenido prisa por verme “mejor”.

Solo estar.

Eso.

Me he sentido amada cuando he podido mostrarme cansada, frágil, desordenada.

Cuando no he tenido que explicar por qué estaba así.

Cuando no se me ha pedido una versión más luminosa, más fuerte, más adecuada de mí.

A veces el amor ha llegado sin palabras grandes.

En gestos casi invisibles.

En alguien que escucha sin interrumpir.

En una presencia que no pesa, que no ocupa, que no exige.

Durante mucho tiempo confundí el amor con intensidad.

Con promesas.

Con ruido.

Con fuegos artificiales que deslumbran pero se apagan rápido.

Ahora lo reconozco de otra forma.

Lo reconozco cuando me siento a salvo.

Cuando puedo bajar la guardia.

Cuando no tengo que demostrar nada para merecer quedarme.

Ese amor no siempre se nombra.

Pero se nota.

Y cuando aparece, aunque sea en silencio,

aunque sea sencillo,

aunque sea breve,

sé que ahí…

ahí estoy siendo amada.

Deja un comentario