¿Qué es lo que más odias que te pregunten? Explica por qué.
Hay una pregunta que no es que odie.
Simplemente nunca sé muy bien cómo responderla.
No porque sea incómoda en sí misma.
Ni porque quien la hace tenga mala intención.
En realidad suele aparecer en conversaciones normales, incluso con buena voluntad.
Pero aun así siempre me deja un pequeño silencio dentro.
Es esa pregunta que llega cuando alguien cree que todo debería estar ya claro.
Cuando la vida todavía se está moviendo.
Cuando algunas piezas aún no han terminado de colocarse.
Entonces aparece la pregunta:
“¿Y ahora qué vas a hacer?”
A veces lo preguntan con curiosidad.
Otras con cariño.
Y muchas veces simplemente porque las personas necesitamos entender hacia dónde van las cosas.
Pero lo cierto es que no siempre tenemos una respuesta exacta.
Vivimos en una época en la que parece que todo tiene que estar decidido: los planes, los caminos, las certezas.
Como si la vida fuera una línea recta.
Pero en realidad muchas veces estamos en mitad de un proceso.
Entre una etapa y otra.
Entre lo que ya quedó atrás y lo que todavía no ha terminado de aparecer.
Y en ese espacio intermedio no siempre hay respuestas claras.
A veces lo más honesto es algo mucho más sencillo:
“Todavía lo estoy descubriendo.”
No es falta de rumbo.
Es simplemente respetar el tiempo que algunas cosas necesitan para tomar forma.


Deja un comentario