¿Qué películas o series de televisión has visto más de 5 veces?
No soy mucho de series.
De hecho, tampoco soy de ver cosas muchas veces.
Hay personas que repiten una serie entera varias veces y descubren detalles nuevos en cada visionado. A mí eso nunca me ha pasado. Una vez la he visto, normalmente siento que ya está. Que la historia ya me la contó.
Con las películas me ocurre algo parecido.
Rara vez veo una dos veces.
Tendría que gustarme mucho para volver a sentarme delante de ella sabiendo exactamente lo que va a pasar.
Pero sí que hay algunas que he vuelto a ver.
No cinco veces, ni siquiera tantas.
Quizá dos.
Tal vez tres.
Y curiosamente, todas tienen algo en común.
No son películas de acción, ni de ritmo frenético.
Son historias que respiran.
Historias que se toman su tiempo.
Películas como Memorias de África o Lo que el viento se llevó.
Películas en las que no solo pasa algo… sino que uno se queda a vivir dentro de ese mundo durante un rato.
Creo que por eso vuelvo a ellas.
Porque no son solo una historia.
Son un paisaje.
Una atmósfera.
Una forma de mirar la vida.
Hay algo en esas películas que tiene que ver con la belleza, con el paso del tiempo, con los vínculos humanos… con las decisiones que marcan una vida.
No son películas que uno ve para entretenerse mientras hace otra cosa.
Son películas que piden silencio.
Y quizá por eso no necesito verlas muchas veces.
Porque cuando una historia está bien contada, basta con que se quede guardada dentro.
A veces no hace falta repetirla.
Simplemente sabemos que está ahí.


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