¿Quién es la persona más segura de sí misma que conoces?
Durante mucho tiempo pensé que las personas seguras de sí mismas eran fáciles de reconocer.
Parecían tener siempre la respuesta correcta.
Hablaban con firmeza.
Tomaban decisiones sin dudar demasiado.
Desde fuera todo parecía muy claro.
Pero con los años he empezado a mirar la seguridad de otra manera.
La persona más segura de sí misma que conozco no es la que siempre tiene razón.
Ni la que habla más alto.
Ni la que nunca duda.
Es la que puede mirarse con honestidad.
La que reconoce cuando se equivoca.
La que no necesita demostrar constantemente que sabe más que los demás.
Hay algo muy curioso en la verdadera seguridad.
No necesita imponerse.
No necesita convencer.
No necesita ganar todas las discusiones.
Simplemente está.
Es una forma tranquila de habitarse.
Una forma de caminar por la vida sin la necesidad constante de compararse.
Quizá por eso, con el tiempo, he entendido algo que antes no veía.
La seguridad no siempre se parece a la fuerza.
A veces se parece más a la calma


Deja un comentario