Hay personajes que no eliges… te reconoces en ellos

By

Si pudieras ser un personaje de un libro o una película, ¿quién serías? ¿Por qué?

Hay personajes que me gustan… pero no por lo que hacen, sino por cómo son.

Por ejemplo, siempre me ha gustado Bridget Jones.

Ese caos suyo, esa forma de no hacerlo perfecto nunca… pero seguir adelante igual.

Un poco desastre, un poco ingenua… pero muy de verdad.

También me encanta Amélie.

Esa manera de mirar el mundo, de fijarse en lo pequeño, de crear momentos sin hacer ruido.

Y luego están esos personajes que parecen más serios…

pero que en realidad lo que tienen es una calma muy suya, como si estuvieran en su centro aunque todo alrededor se mueva.

También me gusta esa parte más valiente.

Como Erin Brockovich.

Esa forma de plantarse, de defender lo que es justo aunque no tenga todo a favor.

O Katniss Everdeen, que no eligió ser fuerte… pero lo fue cuando no quedaba otra.

Y, cómo no, esa parte aventurera.

Un poco Lara Croft, lanzándose aunque no todo esté controlado.

Pero si hay un personaje que siempre me ha tocado especialmente… es Elizabeth Bennet.

Esa forma de pensar por sí misma.

De no dejarse arrastrar.

De tener criterio, incluso cuando va en contra de lo esperado.

Sin hacer ruido.

Sin imponerse.

Pero sin traicionarse.

Y ahí… hay algo muy mío.

Y aquí viene lo curioso.

Mientras los veo, pienso:

“yo también tengo un poco de eso…”

Un poco de Bridget cuando improviso y no todo sale como esperaba.

Un poco de Amélie cuando me paro en detalles que otros no ven.

Un poco de Erin cuando algo dentro de mí dice “esto no es justo”.

Un poco de Katniss cuando toca sostener sin haberlo elegido.

Y mucho de Elizabeth… cuando simplemente sé lo que siento y no necesito convencer a nadie.

Y luego, claro… también comento como si supiera de personajes, de guiones y de todo 😂

Pero en realidad no es que sepa.

Es que me reconozco.

Porque al final, no queremos ser otros.

Solo nos gusta ver reflejadas partes de nosotros en historias que alguien ha contado antes.

Y eso… tiene algo bonito.

Deja un comentario