¿Cuál es la manera más divertida de hacer ejercicio físico?
Siempre he pensado que hacer ejercicio era… hacer ejercicio.
Ir, cumplir, sudar… y volver.
Como si fuera algo que había que hacer sí o sí.
Pero con el tiempo me he dado cuenta de algo.
La forma más divertida de moverte… no siempre parece deporte.
A veces es bailar en casa sin pensarlo.
Caminar sin objetivo, solo por despejar la cabeza.
Reírte mientras haces algo que ni siquiera habías planeado.
O incluso esos momentos en los que estás tan metida en lo que haces… que se te olvida que estás moviendo el cuerpo.
Y ahí pasa algo curioso.
No pesa.
No cuesta.
No hay resistencia.
Porque no lo estás haciendo “por obligación”.
Lo estás haciendo porque te apetece.
Y quizá ahí está la clave.
Que el movimiento no sea una tarea, sino una forma de volver a ti.
De soltar.
De respirar.
De estar.
Porque cuando lo haces desde ahí ya no necesitas motivarte.
Simplemente ocurre.


Deja un comentario