¿Cómo te cuidas?
Cuidarme… no siempre supe hacerlo. Hubo años en los que me abandoné, me coloqué la última en la lista, regalé mi tiempo, mi energía, hasta quedarme vacía. Me costó comprender que cuidarme no es egoísmo: es una forma de amor. Es el pacto íntimo que hago cada día conmigo misma.
Hoy intento que sea diferente.
Cuidarme es escucharme. Es permitir mis emociones, sin juicio. Es regalarme pausas de silencio, sin prisa. Es escribir para soltar, caminar para fluir, respirar para volver al centro.
Cuidarme es rodearme de lo que me nutre: palabras, personas, espacios, naturaleza. Elegir qué dejo entrar en mi cuerpo, en mi mente, en mi alma.
Es aprender a decir que no, sin culpa. Es no cargar pesos que no me corresponden. Es regalarme descanso, ternura, paciencia. Es recordarme que también merezco ser cuidada.
No es un camino perfecto. Hay días que lo olvido. Pero cada gesto cuenta. Y cada día es una nueva oportunidad para volver a elegirme.
Ese es hoy, mi mayor acto de autocuidado: elegirme, cada día, con amor.

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