A veces lo que más nos descoloca no es lo que vemos, sino lo que permanece oculto. Lo que se repite sin darnos cuenta. Lo que pesa sin nombre.
Por eso he decidido seguir formándome. No porque me falte algo, sino porque deseo acompañar con más respeto, con más humildad, con más profundidad.
Comienzo una formación en terapia sistémica, una mirada que no juzga, que no señala, pero sí ordena. Que nos recuerda que todos pertenecemos, incluso cuando creemos que estamos fuera. Que no hay culpa, solo fidelidades. Que detrás de cada bloqueo puede haber una historia de amor ciego.
No busco diagnosticar ni arreglar a nadie. Solo sostener con presencia. Acompañar con verdad. Y seguir caminando mi propio proceso mientras tiendo la mano a quien quiera mirarse con honestidad.
Gracias a quienes llegan sin ruido, sin expectativas. A quienes simplemente resuenan. Este camino es para ellos.
Sandrinne Élan
Acompañamiento emocional desde lo vivido
#terapiasistemica #acompañamientoemocional #crecimientointerior

Deja un comentario