Describe un hábito que te aporte felicidad.
Hay hábitos que no necesitan ruido para ser importantes. Que no se anuncian, pero te sostienen.
Uno de ellos es cuidar.
Me hace feliz cuidar a los que amo. Estar pendiente, sin que me lo pidan. Escuchar lo que no se dice.
Es un gesto que va más allá de mis hijos: también cuido a mis amigos, a quienes han sido parte de mi historia.
Soy de las que mandan un mensaje si intuyen tristeza. De las que no olvidan fechas, ni señales. De las que cocinan, recuerdan, abrazan, incluso en la distancia.
También escribo. Escribo porque si no lo hiciera, algo dentro de mí se quedaría atascado.
Escribir me limpia, me ordena, me calma. A veces es un rezo, otras un refugio.
Hay palabras que me han salvado más de una vez.
Y otras, que aún no he escrito, que me están esperando.
Y hay otra costumbre que he ido cultivando poco a poco: agradecer.
Por la mañana, antes de que el día me atrape, susurro un “gracias”.
Y si el sueño no me puede, también por la noche.
Le hablo a Dios. Le agradezco el amor, los aprendizajes, incluso los días difíciles.
No es un ritual grande, ni siquiera lo oigo en voz alta. Pero está. Y me acompaña.
Agradezco por estar viva, por tener a quien amar. Por seguir.
Cuidar, escribir, agradecer.
Eso me devuelve a mí.
Eso me da felicidad.

Replica a bluebirdsweetlya9d62fc6b2 Cancelar la respuesta