¿Cuándo fue la primera vez que te sentiste adulto de verdad (si es que te ha pasado)?
No fue al cumplir la mayoría de edad, ni al tener mi primer trabajo.
Tampoco cuando me fui de casa o firmé un contrato importante.
Me sentí adulta la primera vez que tuve que sostenerme sola sin saber cómo hacerlo.
Cuando no había nadie a quien pedirle consejo, y aun así seguí caminando.
Cuando comprendí que nadie vendría a rescatarme, pero yo podía hacerlo.
Ser adulta, para mí, no ha tenido que ver con la independencia económica ni con los papeles firmados.
Ha sido más bien una cuestión del alma:
de aprender a cuidar, de cuidar a otros sin olvidarme de mí,
de perdonar a mis padres,
de entender que la vida no es justa ni fácil,
pero sigue siendo hermosa si sabes mirarla.
Desde entonces, cada vez que me levanto después de una caída,
que decido con calma lo que antes habría decidido desde el miedo,
vuelvo a sentirme adulta de nuevo.
Y, curiosamente, también más libre.

Replica a Lea Marian Cancelar la respuesta