¿Te falta tiempo?
A veces me lo pregunto también.
Pero no sé si realmente me falta… o si simplemente me sobra prisa.
Vivimos corriendo detrás de los días, tachando tareas, acumulando cosas por hacer.
Y en medio de todo eso, se nos olvida lo esencial: que el tiempo que de verdad cuenta no se mide en minutos, sino en presencia.
El tiempo que de verdad nutre es ese en el que miras a alguien a los ojos sin pensar en nada más.
Cuando cocinas despacio, cuando respiras hondo, cuando escuchas sin mirar el reloj.
Cuando te quedas en silencio contigo y el mundo deja de empujarte.
Quizás no nos falta tiempo.
Quizás lo que nos falta es vivirlo de otra manera: más conscientes, más despacio, más despiertos.
Porque la vida no se escapa por los días que pasan, sino por los momentos que no habitamos.
Y yo no quiero seguir viviendo a medias.
Quiero estar.
Quiero sentir cada instante como si fuera el único.


Replica a Sandrinne Élan Cancelar la respuesta