Si no necesitaras dormir, ¿qué harías con ese tiempo extra?
La verdad es que nunca he sido de dormir mucho. Mi cuerpo me pide lo justo y mi cabeza, a veces, incluso menos.
Así que si de pronto no necesitara dormir… tampoco sería un cambio tan grande.
Pero sí sería un regalo.
Seguramente aprovecharía ese tiempo para mí, sin ruidos y sin demandas.
Leer, escribir, ordenar mis ideas, aprender algo nuevo…
O simplemente quedarme en silencio, que es algo que disfruto más de lo que digo.
También me conozco: usaría un ratito para dejar la casa en orden —porque cuando fuera está ordenado, dentro respiro mejor—.
Pero el resto lo dedicaría a estar conmigo, a hacer lo que casi nunca puedo hacer sin mirar el reloj.
Porque no duermo mucho, pero me faltan horas igual.
Horas que no sean de nadie, solo mías.


Replica a Sandrinne Élan Cancelar la respuesta