¿Cuál es la decisión más difícil que has tenido que tomar? ¿Por qué?
La decisión más difícil que he tomado fue elegir mi paz, aun cuando sabía que ese camino no iba a ser sencillo ni cómodo para nadie, tampoco para mí.
No fue de un día para otro. Antes de llegar ahí pasé años intentando sostenerlo todo: relaciones, expectativas, silencios, responsabilidades que no me correspondían… como si el equilibrio del mundo dependiera siempre de mis manos.
Pero llega un punto —un punto muy silencioso, casi íntimo— en el que te das cuenta de que seguir en ciertos lugares te rompe más que irte.
Que quedarte “por los demás” te va apagando por dentro hasta no reconocerte.
Y que hay decisiones que no se toman con valentía, sino con cansancio… pero aun así son valientes.
Eligir mi paz significó soltar historias, hábitos y lealtades que tenía muy grabadas: la idea de que una familia no se abandona nunca, la de que pedir ayuda es debilidad, la de que hay que aguantar lo que sea “por estabilidad”, la de que si me marcho decepciono a todos.
Soltar todo eso dolió.
Dio miedo.
Y aun así sentí que era el único camino verdadero.
Tomar esa decisión fue abrir los ojos y reconocerme con honestidad: no podía seguir sosteniendo mi vida desde el sacrificio.
No quería seguir viviendo desde el deber, sino desde la calma, el respeto y la verdad.
Con el tiempo entendí algo que cambió mi forma de estar en el mundo: cuidarme no era egoísmo; era responsabilidad.
Y que elegir mi bienestar también era elegir la versión más sana y más presente de mí para mis hijos.
A día de hoy sé que esa fue, y sigue siendo, la decisión más difícil…pero también la que me está llevando poco a poco a una vida donde puedo respirar, sentir, y ser de verdad quien soy.


Replica a KikeFerrer Cancelar la respuesta