Escribo para no desaparecer

By

No escribo para gustar.

Ni para convencer.

Ni para que alguien entienda todo lo que pasa por dentro.

Escribo para no desaparecer.

Durante mucho tiempo aprendí a callar bien.

A seguir funcionando.

A sostener sin mostrar.

A no incomodar con lo que sentía.

Y funcionaba… hasta que dejó de hacerlo.

Porque callar, cuando ya no es cuidado sino costumbre, empieza a borrarte por dentro.

Y yo ya no quiero borrarme más.

Escribo porque poner palabras me ancla.

Porque decir “esto está pasando” me devuelve al cuerpo.

Porque compartir, a veces, es la forma más sencilla que tengo de abrazarme sin esconderme.

No necesito que respondan.

No espero aplausos.

No busco aprobación.

Me basta con saber que no me traiciono cuando digo lo que es.

Que no me voy de mí cuando algo duele, pesa o descoloca.

Escribo para quedarme.

Para respirar aquí.

Para recordarme que sigo viva incluso en los días en los que no tengo respuestas.

Y eso, ahora mismo, es más que suficiente.

— Sandrinne Élan

4 respuestas a «Escribo para no desaparecer»

  1. Avatar de KikeFerrer
    KikeFerrer

    Siempre, hagas lo que hagas, mientras vivas, tus amigos estaremos ahí para cuando nos necesites y también para disfrutar juntos los momentos buenos de la vida.

    Ánimos y buenas energías para ti y los tuyos en este viernes.

    Te quiero mucho!

    Le gusta a 2 personas

    1. Avatar de Sandrinne Élan

      Gracias, Kike. De corazón. Saber que estáis ahí, sin condiciones, sostiene más de lo que parece.
      Te quiero mucho. Que este viernes nos trate bien a todos 🤍

      Me gusta

  2. Avatar de Emiliano del Refugio

    Al leerte pensé en algo que María Zambrano escribió en 1934, en su texto ¿Por qué se escribe?, como si hablara desde el mismo lugar que hoy nombras:

    “Escribir es defender la soledad en que se está;
    es una acción que solo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que precisamente por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones con ellas.

    Pero es una soledad que necesita ser defendida, que es lo mismo que necesitar de justificación.
    El escritor defiende su soledad mostrando lo que en ella y únicamente en ella encuentra.”

    Eso es lo que ocurre en tu texto. No escribes para gustar ni para convencer: escribes para defender el lugar donde sigues existiendo. Para no desaparecer cuando callar deja de ser cuidado y empieza a ser borradura.

    Poner palabras, como dices, no es exhibirse: es anclarse. Es volver al cuerpo. Es justificar la soledad mostrando lo único que puede nacer ahí. No buscas respuestas ni aplausos; buscas quedarte. Y quedarte, a veces, es el acto más radical.

    Eso que escribes no pide permiso.
    Respira.
    Y permanece.

    Y eso —ahora mismo— es más que suficiente.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de Sandrinne Élan

      Gracias por leerme desde ahí.
      Me has puesto palabras a algo que yo solo estaba sosteniendo.
      Escribo para quedarme, sí.
      Y saber que alguien lo ve, sin ruido, acompaña más de lo que imaginas.

      Le gusta a 1 persona

Replica a KikeFerrer Cancelar la respuesta